Breviario del miedo XII

Se abrió paso entre la gente hasta llegar al cuerpo inerte. El último recuerdo que tenía de él era el sonido de su auto calentando motores. 

¿Cómo te hablo para que me escuches ahora?, ¿Cómo te digo todo aquello que te acostumbraste a no escuchar? 

Interminables minutos para que llegaran los camilleros y levantaran el cuerpo. Interminables rostros mirando sus ojos aguantando el llanto. 

¿Por qué no puedes despertar y decirme algo de lo mucho que guardaste para ti? ¿Por qué no deslizas tus dedos equilibristas sobre la cuerda de tu guitarra? 

Luego todo se resumió en ver como se alejaba la Llorona, como se desperdigaba esa multitud sin rostro… Y ella siguió ahí, mirando la bolsa de pan, la guitarra hecha pedazos y el calcetín. 

El noticiero de las nueve habló del accidente de tráfico sobre Circuito Interior. 

¿Cómo decirles que no fue un accidente? que me llamaste de tu celular solo para decirme que besara mucho tus fotos en el periódico de mañana. Y ahora, mientras abro la llave de la estufa de gas me pregunto: ¿Quién encontrará mañana los cuerpos de los niños? ¿Quién entenderá que no podríamos vivir sin ti?

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