El Rey Mohammed VI consolida la visión marroquí en Africa

Aspecto de la parte clásica de Rabat, en Marruecos.

El Rey Mohammed VI.

Por Antonio Yelpi.*

Al hablar de Marruecos hoy no podemos dejar de mencionar la figura emblemática de su Majestad el Rey Mohammed VI quien desde el año 2016 se erige como una figura de talante Panafricano. Marruecos busca articular un conjunto de estrategias encaminadas a fortalecer la cooperación sur-sur, desde Rabat hacia el continente africano y ciertamente también con claros guiños hacia América Latina.

Tras volver Marruecos al seno de la Unión Africana, organización que abandonó en 1984 en protesta por la admisión de esa ficción internacional llamada República Árabe Saharaui (dolor de cabeza pendiente de la política exterior marroquí) el país ha avanzado claramente en diversas materias, promoción de inversión, desarrollo turístico y cooperación en la lucha contra el terrorismo, Rabat  apuesta por la modernidad y se ha erigido como líder en diversos aspectos: uno, en materia de inmigración y dos, en el otorgamiento de becas a extranjeros, particularmente de estudiantes del centro de África.

En la actualidad, Rabat se proyecta como uno de los mayores contribuyentes a la lucha contra el integrismo islámico y el terrorismo en todas sus formas. Los últimos años se ha destacado como colaborador activo en el mantenimiento de las operaciones de paz y desarrollo en el continente africano a través del papel de la Fundación Mohammed VI para el Desarrollo Sostenible. Marruecos es hoy por hoy no sólo un guardián del Magreb sino uno de los principales estabilizadores dentro de los países árabes; un aliado de occidente y claramente un depositario de tradiciones y acerbo cultural milenario.

Vista de la ciudad de Tangier, en Marruecos.

Actualmente desde la perspectiva económica, Marruecos apuesta por ser líder en la oferta de servicios dentro del continente africano y se emerge como puerta de entrada a África para las exportaciones de la región latinoamericana. Sus productos como los fosfatos, pesca, aceites de oliva e industria textil encuentran en nuestra región grandes oportunidades.

Mohammed VI, es reconocido como un paladín del panafricanismo. Los avances democráticos que el país ha experimentado desde su Constitución de 2011 son muy tangibles e importantes. Asimismo, gracias al establecimiento de nuevas vías de comunicación diplomática, América Latina es prioridad en la cooperación sur sur, donde las embajadas en México, Colombia y Centroamérica son signos de los nuevos tiempos y grandes oportunidades de intercambio, cooperación y diálogo de civilizaciones.

Fotos: AFP y Pixabay.

* Consultor presidente de la Fundacion Global Africa Latina.

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