Literatura imposible 19

Soy pobre, No me alcanzan las monedas para pagar tu dolor… Para apagar tu olor: ese aroma a madera vieja que se mete en mi locura y la llena de luz. Soy pobre decía, tan pobre que debo seguir viviendo en este cuerpo. Esta vecindad hacinada de reliquias y retablos, vendiendo recuerdos tuyos para poder vivir… Y el ropero donde guardaba tus cosas se ha quedado vacío.
Ya sólo quedan las letras de tu nombre para poder comer.

 

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