Preguntas para joder al independiente

Concluimos este ejercicio de preguntas que difícilmente contestarían militantes de los partidos políticos o del bando independiente –que por lo visto son lo mismo por la forma de comportarse–, y que también involucra aspectos como la tolerancia o la autocrítica, algo que no se da en este ámbito.

 

Preguntas sin partido

¿Por qué no reconocen que sus candidaturas tienen como origen que en los partidos en los que militaban se les cerraron las puertas?

¿En verdad esperan que los militantes de sus expartidos los sigan presurosos a su nueva aventura electoral, en especial si están peleados con algún dirigente de la fuerza política en la que estaban?

¿Qué significa, específicamente, lo independiente para ustedes?

¿Están conscientes que ofrecer las mismas propuestas y manejar las mismas ideas que se presentan en los partidos en los cuales militaban no aporta nada nuevo a la contienda electoral?

¿Esperan que el electorado ahora sí acepte ideas que ustedes manejan, y que manejaron en los partidos en los que estaban, sólo por presentarse en la boleta electoral sin las siglas de algún instituto político?

Ya entre nos, y en confianza, ¿no recurrieron a ese mercado de venta de firmas para obtener sus candidaturas?

Han criticado mucho a opacidad de los candidatos y sus partidos, ¿pero por qué no sabemos de que viven, en ciertos casos, y de donde salen los recursos que les han permitido hacer campaña desde hace un par de años?

¿No creen que se contradicen al decir que van en contra del sistema de partidos, del cual surgieron, pero que sus propuestas y acciones son idénticas a las de los partidos que dicen combatir?

¿Por qué no eligieron esperar otro momento para competir en el terreno electoral?

También en confianza, ¿qué tanto pesa en sus decisiones el rencor que tienen contra sus excompañeros de partido que les cerraron la puerta para convertirse en candidatos?

¿Era en serio esa propuesta de contar con una sola candidatura independiente para ser más competitivos? Porque no vimos mucho empeño de su parte para concretar esta iniciativa.

Durante la campaña, ¿se dedicarán a golpear a los candidatos de sus respectivos expartidos o podremos verlos en un plan más propositivo?

¿Qué tanto odia Margarita Zavala a Ricardo Anaya, sacará toda esa aversión en los debates?

¿Qué tanto odia Jaime Rodríguez al sistema de partidos, lo exhibirá en los debates?

¿Qué tanto odia Armando Ríos Piter a sus excompañeros de partido, o quedaron en buenos términos?

¿Qué harán si los electores comienzan a percibir que son lo mismo que el resto de los aspirantes presidenciales?

¿Qué planes tienen para el futuro si no triunfan en estas elecciones?

¿Qué harán en caso de ganar, sobre todo luego de reponerse de la sorpresa?

¿Si tuvieran que declinar y las opciones fueran López Obrador o Anaya, buscarían a Meade para platicar con él antes?

¿Ya analizaron todos los escenarios posibles por si tienen que declinar, digo, por si las cosas no marchan como esperan?

¿Con quiénes gobernarían en caso de ganar, con sus excompañeros de partido, con gente de otros partidos o, ahora sí, buscarían caras nuevas entre verdaderos especialistas?

Que sus equipos de campaña estén llenos de exmilitantes, ¿no creen que afecta la imagen de independientes que dicen ser?

¿Han pensado el problema que tendrán, si llegan a ganar, al no tener representantes en el Congreso de la Unión, o cómo podrían hacer alianzas con los partidos que dicen repudiar?

¿Cómo van con sus representantes de casillas, saldrán del mismo equipo de promotores que tenían para conseguir firmas?

¿Reconocerían en algún momento que lo que los mueve, no es el deseo de cambiar las cosas, sino la ambición, algo que puede ser entendible?

Y a propósito, ¿cómo piensan cambiar las cosas si mantienen las mismas conductas, las mismas ideas y patrones que cuando militaban en sus respectivos partidos?

Si no cuentan, en teoría, con los mismos recursos que tienen a su alcance los candidatos de las tres alianzas que participarán en las campañas, ¿de qué echarán mano para tratar de emparejar la cancha?

¿Creen que es buena idea decir que uno de sus ustedes representa los verdaderos valores del partido del que salió?

 

Del tintero

De buena fuente, sabemos de las reacciones de algunos militantes al leer estas preguntas. Algunos mostraron enojo, otros asentían con la cabeza al leer algunos de los cuestionamientos y muy pocos reprochaban que eso no se podía hacer, como si los partidos fueran entes sagrados que no pueden ser cuestionados. Esto muestra que hay militantes que no conocen el concepto de crítica, mucho menos lo de autocrítica, lo cual se refleja en su actuación.

 

@AReyesVigueras

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